El Tribunal Federal de Justicia Administrativa inicia un nuevo ciclo institucional con la designación del doctor José Ramón Amieva como su Presidente para el periodo 2026–2028, decisión adoptada por unanimidad del Pleno. El nombramiento coloca en la conducción del órgano jurisdiccional a un jurista con una trayectoria construida entre la función judicial, la administración pública y el ejercicio académico del Derecho.
El TFJA cumple una función determinante dentro del sistema jurídico mexicano: dirime controversias entre particulares y la administración pública federal, revisa actos fiscales y administrativos, y conoce asuntos vinculados con responsabilidades de servidores públicos. La presidencia del Tribunal implica, por tanto, una doble responsabilidad: encabezar la conducción interna del órgano y representar institucionalmente a la justicia administrativa ante otros poderes del Estado.
Formación académica y base jurídica
José Ramón Amieva es licenciado en Derecho por la Universidad del Valle de México. Posteriormente cursó una Maestría en Administración Pública en el Instituto Nacional de Administración Pública, formación que amplió su comprensión del funcionamiento del aparato gubernamental y de los procesos administrativos desde una perspectiva integral. Su preparación académica se completó con un Doctorado en Derecho Procesal por la Universidad Marista, área que guarda una relación directa con la actividad jurisdiccional y la interpretación de normas procedimentales.
Experiencia jurisdiccional y administrativa
Dentro del ámbito judicial, Amieva se desempeñó como magistrado del Tribunal de Justicia Administrativa del estado de Hidalgo, donde resolvió controversias relacionadas con actos administrativos locales y fortaleció su experiencia en la impartición de justicia administrativa. Esta etapa resultó fundamental para su posterior incorporación al ámbito federal, al permitirle conocer de manera directa los conflictos recurrentes entre autoridad y gobernados.
Paralelamente, desarrolló una carrera en la administración pública. Fue presidente municipal de Mixquiahuala de Juárez, Hidalgo, cargo desde el cual enfrentó responsabilidades de gestión presupuestal, administración de servicios públicos y toma de decisiones en el ámbito local.
En el ámbito federal, ocupó en 2018 el cargo de encargado del despacho de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, durante un periodo de transición institucional. Desde esa posición coordinó dependencias, atendió asuntos de gobernabilidad y participó en la continuidad operativa de la administración capitalina, en un momento que exigía orden, estabilidad y conducción administrativa.
Llegada al Tribunal Federal de Justicia Administrativa
Su ingreso al Tribunal Federal de Justicia Administrativa ocurrió tras la ratificación del Senado de la República como magistrado de la Sala Superior, con un nombramiento de quince años conforme a la normativa vigente. La Sala Superior representa el máximo órgano de decisión del Tribunal, encargado de resolver asuntos de alta relevancia jurídica y de establecer criterios interpretativos en materia administrativa y fiscal.
A partir de esa responsabilidad, Amieva participó en deliberaciones que inciden directamente en la relación entre el Estado y los contribuyentes, así como en el control de legalidad de los actos de la administración pública federal. Su elección como Presidente del TFJA para el periodo 2026–2028 se dio dentro de ese marco institucional y responde a un proceso interno de decisión colegiada.
Retos institucionales del periodo 2026–2028
Su presidencia enfrenta retos complejos. Entre ellos figura la creciente carga de asuntos fiscales derivados de reformas tributarias recientes, el incremento de litigios en materia de responsabilidades administrativas y la necesidad de mantener criterios jurisdiccionales consistentes.
Otro desafío prioritario se relaciona con la gestión interna del Tribunal: la coordinación entre salas regionales, la administración de recursos humanos y materiales, y el fortalecimiento de los procesos jurisdiccionales para garantizar resoluciones oportunas. La presidencia también implica interlocución permanente con el Poder Ejecutivo, el Legislativo y otras instancias del sistema judicial, siempre dentro de los márgenes de autonomía que caracterizan al TFJA. Asimismo, el Tribunal se encuentra ante exigencias crecientes de transparencia, acceso a la justicia y uso de herramientas digitales, factores que influyen directamente en la percepción pública de la justicia administrativa y en la confianza de los justiciables.


