Redactado por: Estrategia Aduanera
El origen fronterizo que anticipó una trayectoria singular
En el nordeste argentino, en una ciudad donde el idioma cambia con solo cruzar un puente y la vida cotidiana transcurre entre dos naciones, surgió una mujer destinada a ocupar un lugar de alto reconocimiento dentro de la Aduana Argentina. María Luisa Carbonell creció en Paso de los Libres, una frontera viva que no divide, sino que forma carácter, criterio y sensibilidad frente al intercambio entre países.
Su formación en el Colegio Normal Valentín Virasoro, dio forma a una personalidad firme, disciplinada y profundamente humana. Con el tiempo, esas cualidades se traducirían en una forma de trabajo caracterizada por la meticulosidad, la claridad de criterio y una memoria excepcional para los aspectos más finos de la normativa.
Egresada como Contadora Pública, amplió su preparación con estudios en políticas de integración latinoamericana en la Universidad Nacional de La Plata. Esta base académica la colocó en una posición privilegiada: la de una profesional capaz de comprender tanto el lenguaje numérico como la complejidad de los acuerdos entre países.
Tres décadas dentro de la Aduana Argentina: cambios, ajustes y modernización
Ingresar a la Aduana Argentina a mediados de los años noventa implicaba enfrentarse a una institución en proceso de ajuste. La apertura económica, los cambios en los flujos de comercio y la incorporación paulatina de herramientas digitales marcaron aquellos años.
Durante los primeros tramos de su carrera, Carbonell participó en tareas vinculadas a procedimientos tradicionales, donde el papel físico y la revisión manual dominaban la escena. Con el paso del tiempo, fue testigo —y protagonista— de la incorporación de sistemas electrónicos, del intercambio de información entre países y de la creciente necesidad de coordinación regional.
MERCOSUR: la mesa donde se escriben las reglas
Su designación como Coordinadora Alterna del Comité Técnico N° 2 (CT2) «Asuntos Aduaneros y Facilitación del Comercio» marcó su carrera de forma muy importante. Este comité, poco visible fuera de los círculos especializados, es el lugar donde se redactan y afinan los acuerdos que rigen el intercambio entre los países miembros del MERCOSUR.
Desde esa posición, Carbonell participó activamente en discusiones que requerían conocimiento, paciencia diplomática y una capacidad excepcional para interpretar textos de alta repercusión. Su intervención fue determinante en la puesta en marcha de herramientas que hoy resultan indispensables:
- El Sistema Integrado de Tránsito Internacional Aduanero (SINTIA), que agiliza el paso de mercancías entre países.
- El Sistema Integrado de Registros Aduaneros (INDIRA), orientado al intercambio de información entre administraciones.
- El Acuerdo de Facilitación de Comercio del MERCOSUR (AFC+), que introdujo mejoras sustantivas en los procedimientos.
A ello se suma la elaboración de más de veinticinco regímenes comunes que abarcan desde el equipaje de viajeros hasta la circulación de bienes culturales, pasando por disposiciones aplicables a vehículos y transporte de encomiendas.
Más allá del Cono Sur: presencia internacional
Su participación en la Organización Mundial de Aduanas y en el COMALEP la colocó en mesas de discusión donde convergen autoridades de distintos países de Iberoamérica. También participó en la coordinación del capítulo aduanero del acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, una negociación extensa que exigió conocimiento detallado de normas y capacidad para conciliar intereses diversos.
31 de marzo de 2026: una despedida cargada de significado
El acto realizado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Dirección General de Aduanas (DGA) no fue una ceremonia más. Funcionarios y compañeros se reunieron para despedirla con los honores merecidos.
La tarea realizada durante más de treinta años permanece en cada procedimiento vigente, en cada acuerdo firmado y en cada práctica adoptada por las administraciones aduaneras del MERCOSUR.
Las nuevas generaciones reciben gracias a ella una base normativa amplia, acuerdos vigentes y mecanismos de cooperación que facilitan el intercambio entre países. A esto se suma un ejemplo de disciplina, constancia y compromiso con el servicio público.


