Lic. Dinorah Navarro Estrada
Directora de Proyectos en APCE
En los últimos años las revisiones de la autoridad fiscal en materia de comercio exterior han evolucionado hacia un enfoque cada vez más analítico, particularmente en lo relacionado con el control automatizado de inventarios establecido en el Anexo 24. Hoy, los equipos de auditoría del SAT no solo revisan que los reportes existan, sino que analizan la coherencia entre importaciones, procesos productivos y exportaciones, lo que obliga a las empresas IMMEX a elevar el nivel de control y validación de su información.
Uno de los errores más comunes que observamos en la industria es presentar reportes de descargo generados por el sistema sin realizar una validación técnica previa. El hecho de que el sistema genere un reporte no significa necesariamente que la información sea correcta desde el punto de vista operativo, fiscal o productivo.
En auditorías recientes, por ejemplo, la autoridad ha cuestionado situaciones que para la industria pueden ser técnicamente válidas pero que, sin una adecuada documentación, generan dudas. Un caso frecuente ocurre cuando los sistemas reflejan consumos en cantidades decimales, lo que puede interpretarse como la incorporación de “medio componente” dentro de un producto terminado. Desde la lógica de un auditor surge una pregunta inmediata: ¿cómo puede integrarse medio tornillo en un producto final?
En la práctica, estos casos pueden derivar de factores de conversión, unidades de medida comerciales, procesos productivos por lote o configuraciones de ingeniería en las listas de materiales (BOM). Sin embargo, si estos criterios no están debidamente documentados o sustentados, pueden derivar en observaciones que afecten la trazabilidad del inventario.
La experiencia en revisiones preventivas y auditorías ha demostrado que confiar exclusivamente en el proveedor del sistema de control de inventarios no es suficiente. Las empresas deben contar con procesos de análisis y validación especializados, capaces de revisar la integridad de la información antes de que los reportes sean presentados a la autoridad.
Un control adecuado debe incluir, entre otros aspectos, la validación de estructuras de materiales, consistencia de unidades de medida, revisión de descargas contra pedimentos, así como análisis de posibles diferencias entre importaciones, consumos y exportaciones. Estos procesos permiten identificar oportunamente situaciones como sobredescargos, saldos vencidos o inconsistencias en la información reportada.
Por ello, la invitación es a que las empresas fortalezcan sus mecanismos de control interno y, en caso de no contar con personal especializado, se apoyen en aliados estratégicos con experiencia en análisis de datos y auditoría de inventarios IMMEX, que permitan validar la información antes de su presentación.

