El comercio internacional moviliza cada año mercancías valuadas en decenas de billones de dólares. Junto con ese flujo de bienes también circulan recursos vinculados con fraude, narcotráfico, corrupción, tráfico ilícito de armas y diversas actividades delictivas. Frente a esta realidad, la Organización Mundial de Aduanas (OMA) emitió un mensaje contundente durante su segundo seminario web temático de 2026: las aduanas forman parte de una de las principales barreras contra el blanqueo de capitales.
La sesión, celebrada el 12 de junio, reunió a administraciones de aduanas, organismos internacionales, unidades de inteligencia financiera, autoridades de investigación, representantes del sector privado y especialistas en comercio internacional para analizar el vínculo entre los movimientos transfronterizos de mercancías y los flujos financieros ilícitos.
La declaración más contundente del encuentro provino de Ricardo Treviño Chapa, Secretario General Adjunto de la OMA. “Desde la perspectiva de la OMA, las Aduanas no se encuentran al margen de esta lucha. Están en la primera línea operativa”.
Sus palabras enviaron una señal clara a gobiernos, empresas, agentes aduanales, consultores, importadores y exportadores: la vigilancia fronteriza ya incluye una participación activa frente a delitos financieros de alcance internacional.
Hasta 2 billones de dólares bajo sospecha
De acuerdo con estimaciones de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el lavado de dinero moviliza entre 800 mil millones y 2 billones de dólares al año. Esta cifra equivale a entre el 2% y el 5% del Producto Interno Bruto mundial. Una parte de estos recursos utiliza mecanismos vinculados con el comercio internacional.
Entre las prácticas identificadas por organismos multilaterales aparecen mercancías declaradas con valores alterados, empresas ficticias, documentación simulada, movimientos transfronterizos de efectivo y transacciones utilizadas para ocultar el origen de recursos de procedencia ilícita.
Cada una de estas actividades puede aprovechar rutas comerciales legítimas para encubrir movimientos financieros irregulares.
El GAFI envía un mensaje directo a las aduanas
Durante el seminario participó la Secretaría del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo responsable de emitir estándares internacionales para combatir el lavado de dinero y el financiamiento ilícito.
Su exposición subrayó que las aduanas poseen información de enorme valor para detectar actividades sospechosas: declaraciones de importación y exportación, valor de las mercancías, países de origen y destino, medios de transporte y movimientos de efectivo forman parte de la información disponible para las administraciones de frontera.
El GAFI explicó que la detección temprana de actividades irregulares depende de la colaboración entre diversas autoridades.
Unidades de inteligencia financiera, bancos, administraciones tributarias, fiscalías, cuerpos policiales y aduanas participan conjuntamente en investigaciones relacionadas con recursos ilícitos.
El comercio ficticio bajo la lupa internacional
Uno de los temas con mayor atención durante la jornada fue el llamado lavado de dinero basado en el comercio. Este método utiliza operaciones de importación y exportación para transferir recursos entre países mediante mercancías con valores manipulados, facturación simulada o transacciones que carecen de sustento económico real.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) informó que el intercambio mundial de mercancías supera los 24 billones de dólares anuales. Un volumen de esta magnitud ofrece oportunidades para actividades legítimas, aunque también abre posibilidades para esquemas utilizados por organizaciones criminales.
Por esta razón, autoridades de distintas regiones fortalecen mecanismos de inteligencia, intercambio de información y cooperación internacional.
De los mensajeros de efectivo a las redes criminales
Expertos de la OMA, la Aduana de Hong Kong y el Grupo Egmont analizaron cómo los mensajeros de efectivo continúan apareciendo en investigaciones relacionadas con narcotráfico, fraude digital, tráfico ilícito de armas y delincuencia organizada.
Los participantes compartieron experiencias relacionadas con identificación de patrones sospechosos, intercambio de información y acciones coordinadas entre distintos países.
La advertencia de Bruselas
La lucha contra el lavado de dinero no ocurre exclusivamente dentro del sistema bancario. Puertos, aeropuertos, carreteras, centros de distribución y cruces fronterizos forman parte de esa tarea.
Ricardo Treviño resumió esta realidad con una frase que marcó el encuentro: las aduanas están en la primera línea operativa. La declaración confirma el creciente peso de las administraciones de frontera dentro de los esfuerzos internacionales dirigidos a detectar recursos ilícitos, identificar redes criminales y fortalecer la seguridad económica de los países.
